Padres que lo dan todo… y aun así no alcanza: Quién protege sus derechos?
“Quiero cumplir, pero no puedo. Eso me convierte en un mal padre?”
Esta es la pregunta que muchos padres se hacen a diario cuando, tras una sentencia judicial, se les exige aportar un porcentaje desproporcionado de ingresos que, en muchos casos, ni siquiera existen.
Una realidad que duele: cuando el sistema no escucha
No hace mucho, hablando con un padre peruano, me contaba su historia. Vive con el sueldo mínimo, que en Perú es de apenas S/1130, y está obligado a entregar el 60% de ese monto como pensión alimenticia. Eso representa S/678, lo que le deja solo S/452 soles para sobrevivir.
Con esa cifra se espera que pague alquiler, comida, servicios básicos, transporte, salud… y además, que tenga los medios para compartir tiempo de calidad con sus hijos los fines de semana.
Cómo se supone que un padre en esa situación puede ejercer su rol afectivo si ni siquiera puede cubrir sus necesidades básicas? Dónde queda el principio de igualdad?
En muchos casos, los niños viven con madres o abuelos con buena estabilidad económica: vivienda propia, auto, profesiones consolidadas. Y aun así, el sistema sigue exigiendo al padre que “cumpla” sin mirar su realidad.
Eso no es igualdad. Eso es desequilibrio
La justicia debe proteger el interés superior del niño, sí. Pero también tiene que velar por el bienestar emocional y económico de ambos padres, para que el vínculo con sus hijos sea posible, saludable y no una fuente permanente de angustia.
Qué dice la ley en Perú?
La Constitución peruana y el Código Civil establecen claramente que los padres deben brindar alimentos a sus hijos. Pero también contemplan situaciones especiales:
-El monto de la pensión debe ajustarse a la capacidad económica del obligado (Art. 482 del Código Civil).
-Puede modificarse si cambian las condiciones económicas de quien paga (Art. 481).
-Y no se puede imponer sanción penal si el incumplimiento es involuntario y justificado, como por desempleo, enfermedad o pobreza.
Es decir: no tener trabajo o ganar el mínimo NO puede considerarse abandono voluntario.
Qué puede hacer un padre en esta situación?
Si estás atravesando algo similar, estas son algunas acciones posibles:
-Presentar una demanda de reducción de pensión alimentaria en el Juzgado de Familia.
-Adjuntar declaración jurada de ingresos.
-Presentar pruebas de desempleo o ingresos inestables.
-Incluir comprobantes de gastos básicos (alquiler, salud, alimentación).
-Aportar testigos si fuera necesario.
-Solicitar que se valore el nivel de vida del menor, especialmente si vive con familiares que pueden satisfacer sus necesidades sin depender exclusivamente del aporte del padre.
-Documentar cualquier presión, amenaza o trato desigual, y denunciarlo ante la Defensoría del Pueblo o el Ministerio Público.
-Unirse a redes de padres en situación similar, para recibir orientación legal, apoyo emocional y visibilizar estos casos.
Lo que se necesita: una justicia más humana
El sistema judicial, en muchos casos, aplica porcentajes sin contexto. Pero los padres no son cifras. Son personas que también sufren, que quieren estar presentes en la vida de sus hijos, que no huyen de sus responsabilidades, pero que muchas veces simplemente no pueden con lo que se les exige.
-Un padre no puede ser obligado a dar lo que no tiene.
-Un hijo necesita alimentos… pero también amor, tiempo, salud emocional.
-Y una sociedad sana no debe castigar al que lucha por ser parte de la vida de su hijo, incluso en la adversidad.
Conclusión
Nadie pide no cumplir. Solo se pide ser escuchado, ser tratado con justicia, y tener la posibilidad de acompañar a los hijos con dignidad y amor.
Si estás pasando por esto, no estás solo. Es momento de levantar la voz y exigir que las leyes reflejen la realidad de todos los padres, no solo de quienes pueden.