Uno de los mayores daños que un adulto puede causar a un niño es utilizarlo como una herramienta de venganza contra su ex pareja. Esta práctica, conocida como manipulación parental, no solo destruye el vínculo entre el menor y uno de sus padres, sino que también afecta profundamente su desarrollo emocional y psicológico.

Este video expone cómo algunas madres (o padres) emplean estrategias para alienar al otro progenitor, utilizando mentiras, promesas incumplidas y tácticas de control. Es un llamado a reflexionar y a proteger a los más vulnerables de ser arrastrados en conflictos que nunca debieron involucrarlos.

Fuente: Progresso Legal Group

Anterior Carta a Papá
Próximo Un padre silenciado
Cerrar